jueves, 13 de enero de 2011

Sr/a Director/a

A un “maestro” y a una “estrella”.

Cuando era una niña me encantaban los libros de “sigue tu propia aventura”. Me fascinaba el invento de ser yo quien decidiera como iba a acabar la historia. Eso sí, cuando terminaba mi aventura, empezaba a volverme loca con la vuelta atrás para descubrir que hubiese pasado si… hubiera elegido otro camino. Era como jugar a ser Marty McFly en Regreso al Futuro y tener la posibilidad de cambiar el destino de tus protagonistas.

Os cuento esto porque hoy, he pensado que estas lecturas, de alguna manera, influyeron en como soy ahora, que ya no soy tan niña, pero si “elijo” mis aventuras.

Esta mañana ha empezado el día regular, he tenido que madrugar mucho (lo cual odio profundamente) porque me habían puesto una reunión bastante importante, bastante temprano; es por eso que iba yo con cierta tensión porque, con esfuerzo, si tengo que madrugar… yo madrugo, pero de ahí a que todo mi yo esté despierto, hay un abismo. Sin embargo, alguna neurona (milagrosamente) se ha animado en la reunión y ha conseguido convencer a las otras para cumplir nuestro papel con dignidad, por tanto, el día comenzaba a progresar adecuadamente.

Sin darme ni cuenta, pero después de un (me encantaría decir "buen", pero no puedo) café, me he sentado en mi sitio, he desbloqueado a mi compañero de fatigas y he actualizado mi bandeja de entrada, sin miedo a nada (que diría Alex Ubago). Y entonces, entre un montón de nombres en rojo me he encontrado con dos que me han acelerado el pulso. Dos nombres de dos amigos que, uno hace más y otra hace menos, fueron mis jefes y que, por tanto, siempre saltan a mi retina con mayor facilidad que el resto. Pues bien, antes de abrir ninguno, ya estaba yo de “supermega califragilistico espialidoso” buen rollo… (es facilito emocionarme a mi, de verdad os lo digo).

Algunos os estaréis preguntando que tiene que ver una cosa con la otra y otros algunos estaréis pensando que lo que fumo no es legal, ya que es muy probable que haya personas a las que les cueste entender que una se pueda emocionar recibiendo mails de ex jefes, pero, tranquilos todos, que lo voy a explicar.

Una cosa tiene que ver con la otra porque… en la aventura de mi vida, me encontré con seres extraordinarios que llegaron hasta ella en forma de jefes y, como de tonta no tengo un pelo, yo “elegí” quererlos un montón (no a todos, que, a veces, hay que cambiar el guión y tuve yo una jefa… que va a ser que no la quise mucho).

Por alguna razón que desconozco, ellos se dejaron conquistar (no tuve que recurrir a Ferrero Roche, todo por encanto personal) y yo, me sentí privilegiada.

Es por esto que, esta noche, quiero terminar diciendo que si yo fuera Marty McFly, volvería al pasado, de vez en cuando, para revivir ciertos momentos con esta gente EXTRAORDINARIA que tengo la suerte de conocer, pero, eso sí, no haría nada que pudiese cambiar el destino, porque eligiendo mi aventura me he ganado mi “particular” PREMIO PLANETA: dos amigos para siempre.

martes, 11 de enero de 2011

Singing and dancing...

Sigue lloviendo en Madrid y a mí la lluvia me deprime, por eso, esta noche, podría plagiar un poquito a Pablo Neruda y escribir algo así. A ver si os suena…

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos.”


Sin embargo, “lo de la noche esta estrellada” sería una mentira más grande que una casa porque las que se han estrellado hoy, han sido las nubes, pero entre sí y nos han deleitado, toda la tarde, con una lluvia persistente. Entonces yo, me he acordado del hombre del tiempo, de toda su familia y de todos sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo y conocidos. Sin maldad, que conste. Solo he pensado que seguro que son unas personas estupendas que, como yo, confían en este hombre tan majo y, quizás, por este motivo, se mojan de vez en cuando.

Y es que no me preguntéis porqué, pero yo creía que los hombres del tiempo ya no se equivocaban, o al menos, no se equivocaban si no era Semana Santa y, por eso, yo me había creído que a partir de este mediodía saldría el sol en nuestra ciudad… No esperaba comer en una terraza, ni tenía pensado cambiar las botas por unas sandalias, pero si esperaba que brillara el sol y además se lo había garantizado a todo el mundo… “Tranquilos, hoy sale el sol, que lo han dicho en las noticias”. Pues no. Hoy no ha salido el sol, ha salido la lluvia y gracias a mi amigo “el hombre del tiempo” me ha pillado sin paraguas, lo cual, como podéis comprobar, no me ha hecho mucha ilusión.

La cuestión es que yo no soy una de esas personas a las que les encantan los días grises o no les importa mojarse bajo la lluvia. ¡¡¡NOOOO!!!. A mi si me importa, a mi me pone de los nervios… Pero bueno, respiro hondo y doy un paso adelante, que este es el segundo post del año, y una intenta ser fiel a sus compromisos, así que como prometí optimismo para el 2011, os voy a regalar la lluvia más emocionante que conozco, para que sepáis lo que hay que hacer cuando el “hombre del tiempo” se equivoca.

CLICK AQUI, PLEASE, NO TE LO PIERDAS...

viernes, 7 de enero de 2011

Bueno, bonito y …¿barato?

Se acabaron las navidades, las luces en la calle, los belenes, las compras, las comilonas, las vacaciones, las cenooooonas, los regalos, las panderetas, los matasuegras, las cabalgatas, los anuncios de perfumes, de burbujas o turrón, las uvas, el mensaje del rey, los otros reyes, las campanadas, los villancicos y el roscón.

Y es que, aunque los sigan luciendo en los escaparates de las pastelerías y por muy atractivos que parezcan, media España se habrá propuesto para el nuevo año reducir unos cuantos kilos, especialmente los que hayamos cogido en las últimas tres semanas. En consecuencia, toda esta gente, entre la que me incluyo (obviamente ¿como no me iba yo a incluir?), nos prohibimos a nosotros mismos (como mínimo) más dosis de glucosa o derivados. Ni en los bares, ni en la calle, ni en los parques, ni en la parada del autobús, ni en la república independiente de nuestras casas. Media España (o más) a dieta y sin necesidad de que lo dicte una ley.

Lo mejor es, que nos va a venir estupendamente para superar la famosa (aunque asquerosa) cuesta de Enero. Así que ya sabéis, todos a cansarse de lechuga y pollo a la plancha. Sin embargo, si nos sobra algún eurillo siempre podemos guardarlo para lo que toca, porque lo que toca ahora son: las REBAJAS.

Mañana, evidentemente, no voy a ir. Siempre me ha agobiado la idea de que me pillen las cámaras de televisión rebuscando entre los montones de “todo a x” y me saquen en el telediario… Yo aspiro más bien a que llegue un día en que las tiendas, las cierren para mi y me llamen para el programa ese de Mujeres Ricas… (un poco de ambición no es malo). Pero, mientras llega ese día, haré el esfuerzo de darme un paseo (o dos) por mis tiendas favoritas.

Con un poco de suerte se les han acabado los pantalones de pana que se llevaban en los 80 y los jerseys de ochos y existen posibilidades reales de encontrar algo, de mi talla, que hasta me guste…

¿Qué os puede decir? Mi propósito del año es tomarme todo con optimismo!!!. Os invito a que hagáis lo mismo. ¡¡¡Feliz 2011!!!.