lunes, 29 de agosto de 2011

Cosas que hacen que la vida merezca la pena

Esto es un plagio en toda regla… Os voy a hablar de una película española que tiene ya unos cuantos años, pero yo la vi no hace mucho y, aunque la película no me gustó, no os voy a engañar, si me enganchó el hilo conductor de la misma que, por cierto, da título a la peli y también a este post.

Se trataba de un programa de radio que escuchaban los protagonistas y en cuya cabecera hacían listas interminables de cosas por las que la vida merece la pena y, desde entonces, de vez en cuando hago mis propias listas y no se porqué me parece que vivo la vida más intensamente.

Estas palabras son para mi amiga Mayte que, aunque no tendrá tiempo para leerlas, se de alguien que se las chivará y a ver si con un poco de suerte, el sábado que viene me cuenta que tiene su propia lista…

Cosas que hacen que la vida merezca la pena: reír hasta llorar por una chorrada, hacer que otro se ría, ser amiga, tener amigos, escuchar música, cantar en la ducha (aunque sea bien), amar, ser amado, despertarse sin despertador, desayunar en buena compañía, un beso, una sonrisa, jugar con un niño, aprender, enseñar, ver la tele (lo siento, Mayte, es mi lista), hacer fotos, ver fotos, las cremas, un masaje, pasear, leer, viajar a Nueva York o a China, ir de compras, regalar, que te regalen, un baño de espuma, la playa, soñar despierto, que te digan que estas guapa, mirar a las estrellas, el chocolate, un abrazo, dormir, despertar (y no caerse de la cama), tomar el sol, tomar la sombra, las vacaciones, un spa, un helado, cambiar de imagen, vestirse (aunque quizas merecería la pena que alguno no se vistiese...) perfumarse, los días soleados, bailar, las revistas (las de cotilleos también), jugar, el cine, tirarse en el sofá, las nuevas experiencias, equivocarse, las reconciliaciones, internet, salir a cenar fuera (y que pague otro), los cosméticos, las chuches, escribir para los amigos……. VIVIR CADA MOMENTO.

domingo, 14 de agosto de 2011

Está todo mal

Como dice el anuncio de ikea… así es como una se siente después de venir de vacaciones… Claro que, como tengo fuerzas (ya no toy cansá), me da por querer arreglar todo, todo y todo (como el padre de la niña de la tele). Y eso que yo soy de las que siempre digo que en el término medio esta la virtud.

Vengo con el firme convencimiento de ser una persona más organizada, más preocupada por mi salud (deporte, dieta…), mas escritora de mi blog, más eficiente y por no aburrir… diré lo que decía mi sobrino de pequeño… “más mejor” en general.

Claro que después de tres semanas de supervida, sin madrugones, sin ordenador, sin móvil y en la que las únicas decisiones que había que tomar de vez en cuando eran del tipo ¿me doy la vuelta?, ¿me baño?, ¿me leo una revista?.... una tiene fuerzas para llegar a la república independiente de su casa y hacer planes para perderlas otra vez… no vaya a ser que si no se cansa una durante el año… le roben las vacaciones… y… DE ESO NADA, porque… Tengo derecho a mi fiesta!.