viernes, 22 de octubre de 2010

Mujeres al poder...

Hoy que el Ministerio de igualdad ha pasado a la historia y nos hemos quedado sin ministra, me ha dado a mi por pensar que desde que escribo este blog, solo he mencionado a unos cuantos de los hombres de mi vida; mi padre, mi chico, mi sobrino, mi Sergi y mi Alejandro Sanz (bueno vale, este no es un hombre de mi vida, sólo ha participado un poco en la banda sonora). Todavía me faltan algunos “mis”, como “mi jefe”, pero eso tendrá que ser otro día, porque aún no he hablado de ninguna mujer, y no es que sea feminista, ni mucho menos machista, y, además, debo decir que tampoco me convenció mucho nunca el ministerio este, pero la que escribe tiene sus heroínas y hoy voy a hablar de un par.

Como líder indiscutible de esta selección de “primeras mujeres mencionadas en mi blog” tengo que hablar de la más fuerte que he conocido. Una mujer de armas tomar, con una vida que no se merece un post, se merece más bien una beatificación. Alguien que puede con cualquier cosa, si es por los que quiere y, que ha querido siempre mucho, quizá demasiado. Una mujer que consigue lo que se propone y que los momentos de debilidad le duran segundos, porque siempre encuentra fuerzas para luchar y para ganar. Esa persona a la que, día a día, lucho por imitar, el mejor ejemplo a seguir. La mujer que me dio la vida… ¿qué demonios? La madre que me parió.

Me cuesta, y me parece que esta muy feo, poner en segundo lugar a la heroína de la que quiero hablar a continuación, porque se trata de una mujer NÚMERO UNO; pero lo personal tiene que ir siempre antes de lo profesional y ella me apoyaría en esto. Me refiero a la persona que, hasta hace unas cuantas horas, era la capitana de la empresa en la que trabajo. Una mujer que se ha despedido con un hasta siempre que me ha partió el corazón (tiritas, por favor), para irse a un barco más grande donde necesitan su energía, su naturalidad, su ilusión y su espíritu. A buen seguro se lo dará, pero en los tripulantes de su antiguo barco se queda una parte de ella, de su disposición y de su ímpetu, de su elegancia y de su gracia, de su talento y de su entusiasmo. Eso no se lo han podido llevar. Pero con eso, no nos bastará. La echaremos de menos.

2 comentarios:

  1. Hoy habla la madre que te parió, y dice lo siguiente (palabras literales suyas): "¡Como no se va a tener fuerzas para luchar viendo como escriben mis herederos! Y viendo que por fin se van realizando mis sueños poco a poco... a la vista está, no hay más que leer el blog de MI NIÑA. Eso sí, como prólogo al libro que espero ver pronto..."

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  2. VIVA la madre que te parió!!!!.....además, sin ella no te hubiese conocido).
    Dime en lo que escribes, de que careces, por mi parte no hecho en falta nada...ahhh, por eso no puedes enseñarme...lo llevas en los genes....¿momentos de debilidad? ¿que es eso para ti? A buen seguro lo conviertes en un EXITO.

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