Anoche salí de cena con mi chico y unos amigos, fuimos a un sitio muy chulo y recomendable que se llama Teatriz. Es un antiguo teatro convertido en restaurante y bar de copas. De forma que después de cenar, puedes tomarte una copa en la barra, situada en el antiguo escenario.
Aunque soy la única fumadora de este cuarteto, mis compañeros de cena fueron buenos conmigo y cenamos en la sala de fumadores. Agradezco profundamente que éste, no fuera en uno de esos sitios donde esta zona es un cubículo diminuto, cerrado a cal y canto, en los cuales entrar da cierta grima, y es que una es fumadora pero tiene cierta necesidad (irrenunciable) a respirar con facilidad, por lo que prefiere no fumar que encerrarse en un cenicero gigante. Estuvimos allí entre la cena y la sobremesa tres horitas y me fumé exactamente dos cigarritos (no creo yo que sea para quemarme en la hoguera, pero bueno).
Después nos bajamos al escenario a tomarnos una copa y fue ahí donde descubrí el lamentable destino que nos espera a los fumadores españoles. No se podía fumar. Me parece perfecto que no se pueda fumar en las oficinas, en los hospitales, en lugares para niños e, incluso en restaurantes, ya que entiendo perfectamente que a la gente mientras come le puede molestar el tabaco, pero, sinceramente, no entiendo que no se pueda fumar en un bar de copas. Es muy triste que si quieres fumar te tengas que salir a la calle y esconderte en una esquina (donde, por cierto, te pueden confundir con otra cosa). Y es que puestos así, casi prefiero que prohíban el tabaco, pero ¿por qué si el tabaco es legal, me colocan un imaginario cartel en la frente de “apestada”?. Intereses económicos y políticos, quizás... ¡¡¡Me sienta fatal!!!.
En definitiva, que la que escribe no se va a poner en la esquina de un bar a fumar sola y además en un par de meses, a lo mejor tampoco me dejan… por eso tengo que elegir, irremediablemente, entre las siguientes opciones:
- Aguantar como una jabata hasta llegar a la republica independiente de mi casa.
- Tomarme las copas en la republica independiente de mi casa.
- Dejar de fumar y, ya de paso, reducir mi riesgo de morir porque ya hace años que las autoridades sanitarias me advierten que fumar mata.
Sin embargo, siendo consciente de la realidad de este país, la mejor opción va a ser escribir a Belén Esteban y pedirle que deje de luchar por la legalización de la marihuana y se centre en conseguir bares de copas donde nos permitan fumar nicotina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario