martes, 23 de noviembre de 2010

Con calma...

Hace ya seis años que me compré mi vivienda habitual y me fui a vivir a ella con ya sabéis quien: el que no tenía castillo. Y la cuestión es que hasta hace muy poco esta vivienda, para mí, era un espacio. Un espacio que cumplía mis mínimos imprescindibles…

1- Una cocina completa, es decir, con todos los electrodomésticos y utensilios que se hayan inventado (o estén en pruebas) para facilitar (o evitar) las tareas domésticas. Por cierto, el robot de cocina no está lo suficientemente logrado (que no os engañen), no te recibe con la mesa puesta (ni luego la quita). Alguien debería invertir en mejorarlo.
2- Dos baños. Vale, ya se que somos dos en casa, pero me explico. Quiero tener mi baño porque la que escribe, en su infancia, he llegado a compartir baño hasta con 7 personas y eso marca (marca mogollón).
3- Un dormitorio básico. No hace falta que cumpla las condiciones del feng shui, ni de la física cuántica, porque normalmente cuando estoy en el dormitorio duermo, y cuando duermo, ya se encarga mi subconsciente de decorar mis sueños.
4- Dos televisiones (irrenunciable). Yo nunca (jamás en la vida) deseo ver la liga española (ahora del BBVA), ni la inglesa, ni la de 3ª regional, ni la UEFA, ni la Champion League… (mejor voy a resumir) ni ninguna liga. Ni tampoco tengo interés alguno en los resúmenes de las ligas, ni en el día antes, ni en el día después…. Por eso, en estos momentos tan “pelotudos” lo mejor es “tu al “salón” y yo al dormitorio” y así, la felicidad reina en mi hogar.

¿He dicho “salón”?. Esto es lo que tiene ponerse literaria… en realidad, tendría que haber hablado de mi “salita”, es decir, habitación pequeñita, con su sofacito, su mesita, su bibliotequita y, por supuesto, su televisioncita. Y es que la realidad es que, mi vivienda habitual, nunca ha sido mi prioridad. A mi lo que me gustaba era utilizarla (cero sentimientos) y salir de ella (siempre que podía) para irme a recorrer mundo. Soñaba con que el día en que me interesase por ella, me iría a El Corte Inglés, al Rincón del Decorador o como se llame y le diría al dependiente, aquí tiene el plano de mi salón, en dos días quiero unas propuestas.

Y es que a mi eso de comprar lámparas, jarrones, cuadros, vitrinas, figuritas, alfombras… etc, nunca me ha parecido una buena forma de invertir mi tiempo. Quizás por eso, el tiempo ha ido pasando y el salón de mi casa (o mejor dicho, la habitación destinada a ser salón) se ha convertido en un glamoroso trastero. Y es que, como buena madrileña, soy chula, chula… y no me supera ni un vecino. Tengo el mejor trastero de la comunidad. Cualquier día me llaman los del programa ese de ¿Quién vive ahí? para el reportaje del siglo.

El caso es que no se si será por culpa del no uso del feng shui, por la física cuántica o por Freud, pero mis sueños se quedaron atrapados en el subconsciente, y ahora que quiero comprarme un salón ha tenido que ser el consciente el que se ha ido esta tarde a recorrer tiendas de muebles con metro y calculadora en mano. Sin embargo, me lo he pasado muy bien, especialmente, cuando uno de los chicos que me ha atendido me ha dicho “estas cosas hay que pensárselas bien, tómeselo con calma”. Le he mirado y le he dicho, “tu tranquilo, que con calma me lo estoy tomando”…

2 comentarios:

  1. Jajaja, me parto y me troncho, gracias por provocarme unas risas y sacarme del agujero negro de malas noticias que te golpean nada más se mete uno en Internet...rescate a Irlanda (de los buenos), ahora toca ataque a Portugal (de los otros...), España que se la va a pegar también pero que somos muy grandes para que nos rescaten (los buenos y los otros que yo creo que son los mismos) y sólo nos faltaban esta mañana las Coreas del Norte y del Sur a bombazo limpio...Casi ya que te lo has tomado con calma, ni salón ni trastero porque no haces un búnker por si van a tener razón los mayas y en el 2012 no conoce el mundo ni el que lo inventó y no sabemos donde meternos.

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  2. Casi, que bien que ya te decidieses por fin a comprar el salón...que harto estoy de verme todo el futbol en la televisión pequeña de la habitación; gracias por pensar en mi; ahora lo podre ver tranquilamente en la pedazo de sala 25 de kinepolis que nos vamos a poner( ya me imagino repanchingado en el chaiselon o como diantres se escriba viendo la pedazo de TV de 80 pulgadas y en tres dimensiones).
    Y como soy una persona muy humilde y nada egoísta te dejo que puedas elegir de ver tus series españolas entre la salita y la televisión de nuestra habitación...si es que soy un santo.

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